Nodo Jardín Botánico de Bogotá

La biodiversidad de Colombia en un solo lugar

El Jardín Botánico de Bogotá es el principal refugio de biodiversidad en la región capital; alberga una colección viva de aproximadamente 2.347 especies de plantas representativas de algunos de los ecosistemas estratégicos para el país, especialmente los bosques andinos. La colección viva del Jardín Botánico constituye una fuente para la investigación, la conservación de la diversidad y la educación en la región capital y el país.

En materia de fauna el Jardín Botánico acoge cerca de 87 especies de aves y acoge grupos diversos como los insectos, los reptiles y los anfibios.

No obstante, este nodo de biodiversidad requiere el enriquecimiento de sus colecciones a fin de generar espacios representativos de la flora de otros ambientes naturales del país en condiciones de vulnerabilidad progresiva como los bosques secos tropicales, los ambientes amazónicos y los bosques de galería.
Nodo Jardín Botánico lago
El fortalecimiento de las colecciones vivas garantizará el desarrollo de procesos educativos participativos, la consolidación de los modelos resilientes para la conservación de flora nativa y el suministro de insumos para los procesos de restauración o renaturalización que se llevarán a cabo en los demás territorios priorizados.

Las anteriores consideraciones determinaron que el enfoque del Nodo sea la Resiliencia Ecológica, aspecto que se aborda principalmente, desde la conformación de un nuevo Tropicario que genere espacios representativos de la flora del país y alberque material vegetal valioso para el conocimiento de la biodiversidad.
Enfoque: Agrobiodiversidad para la protección de la cultura campesina

Forma de hacerlo: Corredor Agroturístico (Agrobiodiversidad)

Modelos para la generación de conocimiento en torno a la agrobiodiversidad y la seguridad alimentaria.

Ubicación del Nodo

 
 
¿Qué es un Nodo de Biodiversidad?
Un nodo de biodiversidad es un espacio natural o seminatural, de importancia ambiental para un territorio, el cual es reconocido y apropiado por las comunidades humanas beneficiarias de la provisión de bienes y servicios ecosistémicos y que permite consolidar procesos de investigación que conducen a la generación de conocimiento y al intercambio de saberes y experiencias con miras a propiciar redes de trabajo en torno al manejo adecuado de la biodiversidad.